Estaba yo de vacaciones cuando revisando mis correos personales leí un mensaje que decía: “Te estamos buscando por cielo y tierra, hemos llamado a todos tus teléfonos para decirte que fuiste seleccionada para participar en un curso de promoción comercial en Japón”. Imagínense la emoción, lo demás es historia.
Comercio exterior explicado fácil, práctico y sin enredos